El clima en Hanoi es subtropical, y por lo tanto variable a lo largo del año. Situada en el norte de Vietnam, es la capital del país y uno de los grandes reclamos turísticos del país por su impresionante patrimonio.

Temperatura y lluvias en Hanoi

Para empezar puedes consultar estas dos gráficas -de temperatura y de precipitaciones por meses- en las que puedes ver al detalle lo que comentamos. En Hanoi, al contrario que en otras zonas del país, existe un invierno frío, o al menos de temperaturas mucho más bajas que en verano. Además, podemos separar el año en dos mitades: la temporada de lluvias (monzón) y la temporada seca.

Mejor época para viajar a Hanoi

La mejor época para viajar a Hanoi es la que oscila entre los meses de noviembre y marzo, pudiendo incluir con matices tanto abril como octubre. En esa etapa las temperaturas son suaves y las lluvias, pese a estar presentes, mucho más escasas que en el resto del año.

  • Tiempo de Hanoi entre noviembre y marzo: El termómetro se para en números agradables (entre los 17ºC de media en enero y los 22ºC de media en noviembre) y la temporada seca te dará la tranquilidad de no encontrarte con un chaparrón en cualquier momento. Los mejores meses para visitar Hanoi.
  • Clima en Hanoi en abril y octubre: Son los meses de transición entre la etapa fresca y seca y la húmeda y calurosa. Temperaturas medias de unos 25ºC y lluvias, pero en menor cantidad que en los meses de verano. Un buen momento para ir de vacaciones a la capital de Vietnam.
  • Tiempo en Hanoi entre mayo y septiembre: No es el mejor momento para visitar Hanoi. Las lluvias alcanzan los máximos del año, especialmente entre junio y agosto, y las temperaturas se van cerca de los 30ºC de media.

Eso sí, ten en cuenta que la temporada alta en Hanoi se localiza en los meses citados como los mejores para visitar el país. Así, entre abril y octubre se suelen encontrar precios más económicos para visitar la ciudad.

Abril y octubre se presentan de nuevo como meses fantásticos para conocer Hanoi: temporada baja, precios contenidos y mucha menos masificación por el turismo que en el resto del año.